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Leer el siguiente fragmento
Según
el planteo de la antropóloga María Inés Pacecca (2011) prevalecen dos relatos
complementarios sobre la inmigración en la Argentina. El primero fue forjado
durante la primera mitad del siglo XX y tiene como figura central al
inmigrante llegado entre 1880 y 1930. Este relato sostiene que la Argentina
pasó de la barbarie a la civilización gracias a su accionar, su tesón, apego
al trabajo, esfuerzo y voluntad que fueron claves en el ascenso social. Se
trata de un relato épico de la migración europea sustentado en textos
escolares, en el sentido común y en la transmisión oral de las historias
familiares. Esta noción tiene una contrafigura, el migrante americano, de
países limítrofes que dio lugar a un segundo relato, expresado por los
descendientes de los migrantes europeos que subestima esa otra migración y
piensa al migrante latino como incivilizado, depredador y bárbaro, es una
migración no deseada y conflictiva, cuya presencia es tolerada pero no
fomentada. Según Pacecca la falta de regularización y la legislación precaria
comenzó a revertirse a comienzos de 2004 con la sanción de la Ley de
Migración 25.871 que buscaba resolver las dificultades y restricciones, y
asegurar derechos básicos dentro de una perspectiva regional.
Sin
embargo recientemente se ha reinstalado el debate debido a los anuncios
presidenciales acerca de que el nuevo Código Procesal Penal podría prever la
expulsión de los migrantes detenidos en flagrante delito. Desde el Cels
(Centro de estudios legales y sociales) se advierte acerca de que esta medida
contradice los avances en la legislación migratoria que, si bien permite la
expulsión de migrantes con antecedentes penales, considera que estos
antecedentes tienen que provenir de una condena firme. Por su parte también
desde el Cels se afirma que es común asociar migración con delito, lo cual
genera estereotipos que estigmatizan. Es una asociación que vuelve sobre el problema
de culpar del delito a un grupo específico, generando repercusiones que en
este caso podrían derivar en xenofobia.
En síntesis, la persistencia de
conceptos peyorativos y discriminatorios hacia los migrantes latinos,
especialmente bolivianos, paraguayos y peruanos, constituye un verdadero
desafío para la educación que debe hacer frente y refutar el pensamiento
hegemónico, cargado de prejuicios étnicos, devenido de que la propia
consideración del ‘otro’ extranjero es el producto de una construcción socio
histórica compleja que tendió a la homogeneización “blanqueadora” y no a la
posibilidad de atender a la diversidad socio-cultural que, en palabras de
Grimson (2004) no solo implica el reconocimiento cultural sino que debe
combinarse con políticas de redistribución económica y social (Grimson, 2004,
p. 25).
Actividad
Teniendo en cuenta la afirmación de María Inés Pacecca sobre el relato que se
construye sobre los migrantes de países vecinos, los estudiantes armarán
pequeños grupos y buscarán, en la versión digital de algún periódico de los
últimos días, noticias vinculados a situaciones donde se ven involucrados los
migrantes latinoamericanos.
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viernes, 29 de mayo de 2015
Relatos sobre la inmigración
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